
En esta entrada seguiré comentando el tema de la telerealidad, haciendo referencia a los aspectos que identifican este tipo de programas desde el punto de vista de la producción.
Para empezar, la definición de telerealidad: “Los programas de telerealidad, son un género televisivo en el cual se muestra lo que le ocurre a personas reales, en contraposición con las emisiones de ficción donde se muestra lo que le ocurre a personajes ficticios (personajes interpretados por actores, de ahí, su efecto de realidad)”. Con todo ello se puede diferenciar 3 características de este tipo de programas: muestra unos hechos que manifiestan una nueva forma de ser (hiperrealidad televisiva), las acciones de los personajes se suelen basar en mostrar al público hecho relacionados con su vida privada y , por último, exige la colaboración de personas no profesionales del medio, con el objetivo de reforzar la interactividad entre la televisión y el espectador. http://es.wikipedia.org/wiki/Telerealidad
Un ejemplo de ello es el programa 21 días emitido por el canal cuatro, en concreto “21 días entre cartones” podemos encontrar diferentes aspectos de producción los cuales identifican que es telerealidad, y que por tanto, se pueden extrapolar a otros programas de este tipo. Entre ellos encontramos el sonido, el cual es el mismo sonido que hay en la calle para hacerlo más real, por otra parte también podemos identificar diferentes tipos de música o sonidos que se introducen en algún momento como para crear tensión, miedo o captar la atención. De la misma manera podemos encontrar que la persona que realiza el programa va sin maquillar, así como que ella misma es quien graba la secuencia con una cámara pequeña. Por otra parte comentar que está ennegrecido alrededor de la imagen dando así una visión nocturna, además de una sensación de encerramiento. Por último uno de los aspectos más importantes es el hecho de que los periodistas utilicen la dramatización para que lo que se emite parezca más real.
Todos lo que he comentado son recursos para que parezca más real, en el panel televisivo encontramos muchos programas de telerealidad, utilizando todos ellos una serie de recursos en el tema de la producción, pero ¿Dónde está el límite? ¿Se le puede dar credibilidad al periodista? Los espectadores solo vemos lo que el programa nos enseña, es decir, no sabemos si en realidad la periodista está viviendo 21 días como una indigente, en cualquier caso, si fuese real, después de esos 21 días ella se va a dormir a su casa, por tanto se puede considerar una hipocresía.
Bajo mi punto de vista hay muchos temas que pueden ser de interés para los telespectadores, pero la forma de llevarlos a cabo puede hacer que ese tema no valga la pena. Con todo el dramatismo que puede llegar ha hacer la periodista se crea un morbo para que el programa tenga más audiencia, pero ¿este hecho es recomendable? Creo que para que un programa tenga audiencia, pero a la vez sensibilice a los espectadores no hace falta dramatizar, para que un programa informe de manera exhaustiva sobre cualquier aspecto de la realidad no hace falta dramatizar.
Bajo mi punto de vista al dramatizar, y en la mayoría de casos de manera exagerada, produce que el telespectador no se tome el tema de manera seria, perdiendo así credibilidad, con ello quiero decir que el telespectador se fija más en lo que el periodista va a realizar dramatizando que la información que va a dar, de esta manera el telespectador se fija más en la dramatización, captando así su atención, que en lo que verdaderamente importa que es la información.